En aumento los casos de apraxia del habla infantil en la isla

Los niños con apraxia pueden presentar dislexia o serios problemas de aprendizaje

La apraxia del habla infantil es un problema del habla que se caracteriza por errores frecuentes e inconsistentes en la articulación de los sonidos del habla.

"Estos afectan en forma significativa la inteligibilidad del mensaje expresado, por lo cual generalmente no se les entiende", informó Nellie Torres de Carella, directora, Instituto Fonemi de Puerto Rico.

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Torres quien también es patóloga del habla y lenguaje, agregó que la apraxia es secundaria a una disfunción neurológica en el área del cerebro relacionada con la planificación de los movimientos de la boca para hablar, que ocurre en algún momento durante el embarazo o en el parto.

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Para los padres y familiares de un niño preescolar con apraxia del habla el reto mayor es que apenas hablan o, si lo hacen, no lo entienden, lo que puede ocasionar que se comuniquen mayormente con gestos, o que surjan problemas de conducta por la frustración de no poder comunicarse en forma efectiva. Sin embargo, los retos mayores surgirán cuando entren al sistema escolar.

¿Cuáles son los retos de los niños con apraxia del habla a nivel escolar?

  • El primero es lograr la ubicación adecuada porque nuestro sistema escolar, tanto público como privado, no está diseñado para estos niños.
  • El aprendizaje de la lectura es un gran reto para estos niños. La apraxia puede ocasionar dislexia o serios problemas de aprendizaje al momento de desarrollar esta destreza. Sin el dominio de la lectura, su ejecución escolar se verá dramáticamente afectada y limitará las posibilidades en el futuro de ser parte de la fuerza laboral.
  • Nueva evidencia revela que los niños con AHI también presentan dificultad con la destreza de escritura, tanto con el área de motor fino, como con el planeo motor necesario para realizar la secuencia de movimientos de las manos para formar las letras. La destreza de deletreo también está muy por debajo de lo esperado.
  • Otro reto es la comprensión auditiva dentro del salón de clases. Aunque pueden comprender mucho más de lo que pueden expresar, las destrezas relacionadas al procesamiento auditivo tienden a estar por debajo del promedio. Esto afectará la atención, la memoria y el razonamiento auditivo, además de la conceptualización auditiva y la conciencia fonológica; estas dos últimas son sumamente importantes para aprender a leer.

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  • Los problemas sociales, al no poseer una herramienta efectiva de comunicación, también constituyen un reto. El panorama se complica si son foco de acoso escolar o “bullying” por su problema del habla. Según avancen en edad y grado escolar, más vulnerables podrían sentirse y recurrirán a la estrategia de no hablar o aislarse.
  • A pesar de sus dificultades con la lectura y la escritura, la alternativa de ofrecerle exámenes en forma oral los penaliza porque su habla es ininteligible y el maestro no podrá determinar si la respuesta es la correcta.
  • Contestar preguntas en voz alta en el salón, narrar lo que hizo en sus vacaciones o cualquier otra actividad que requiera que se paren a hablar frente al resto de los estudiantes, es contraproducente porque los expone a las burlas y lacerará su autoestima.
  • Un problema común es el de pobre recuperación de las palabras. Almacenan vocabulario, pero al momento de ir a nombrar, no pueden acceder al nombre del objeto o sustantivo y tienen que recurrir a usar un gesto, a describirlo o a simplemente indicar que no saben. Esto crea un gran problema al momento de tener que reconocer los números, el sonido y el nombre de las letras, así como del vocabulario y conceptos aprendidos en el salón.

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  • Los problemas de alimentación son comunes porque el proceso de ingesta de alimentos requiere planeo motor, así que generalmente comen los mismos alimentos y se resisten a probar alimentos nuevos, por lo que prefieren quedarse sin comer en la escuela. Esto podría acarrear dificultades de salud al pasar tantas horas sin ingerir alimentos. Un niño hambriento no puede enfocarse para aprender.
  • La práctica de un deporte es complicada para los niños con AHI porque la dificultad con el planeo motor puede estar presente en todo el cuerpo, razón por la cual son más torpes en movimientos que requieran coordinación, como es el caso de los deportes. Esto agrava la situación porque ni siquiera pueden ejecutar adecuadamente en la clase de educación física.

¿Cómo evitar unos retos tan complejos?

Lo ideal es aprovechar los años preescolares para brindarles un tratamiento intensivo y adecuado que elimine o disminuya los retos descritos. La AHI responde adecuadamente a terapias especializadas para tal diagnóstico y puede ser superada antes de que empiecen en el sistema escolar y se complique el panorama.

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La ubicación en un programa de estimulación temprana o preescolar dirigido a esta población los preparará para entrar a la carrera escolar sin el lastre que ocasiona la apraxia. Actualmente en Puerto Rico hay un programa diseñado para niños con apraxia de 2 a 5 años cuya meta es, precisamente, evitar los retos típicos de este diagnóstico.

¿Cómo ayudar a los niños escolares?

La ubicación idónea es dentro de un currículo que incluya trabajo terapéutico intensivo y especializado para este diagnóstico, en conjunto con acercamientos educativos eficaces para que los niños con apraxia puedan desarrollar las destrezas de lectura, escritura y matemáticas. Estos niños pueden llegar a desarrollar las destrezas educativas esenciales si se enseñan de forma diferente, con un modelo individualizado.

Finalmente, la clave para minimizar los retos de un niño con AHI es recibir el diagnóstico correcto y el tratamiento adecuado a tiempo, algo que no ocurre frecuentemente por el desconocimiento de este diagnóstico. Este desconocimiento causa diagnósticos errados y terapias inadecuadas en los años preescolares, años que deberían usarse para prepararlos para la complejidad de la vida escolar. Crear conciencia sobre la apraxia es responsabilidad de todos, es la única forma de que algún día los niños con apraxia tengan un futuro diferente.

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