Maravillas de la Web: Desusos

Lea la columna del profesor Rafael Matos

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Los cibernautas quieren olvidar 2020 lo más rápido posible, pero al entrar en la segunda década del siglo XXI, también es hora de decir adiós a las tecnologías que no existirán por mucho tiempo.

Se trata de dispositivos y tecnologías que eran necesarios para nuestra rutina de trabajo, la vida diaria o incluso el entretenimiento, pero que ya no son prácticos. 

VIRTUALES – A mediados de este siglo no habrá buzones metálicos en las calles. Todo el correo será virtual o entregado con aparatos voladores. El control remoto del televisor desaparecerá. Los comandos serán por instrucciones orales.

Las agujas de inyección y tatuaje se irán por el desagüe del pasado reemplazadas por rayos láser. Los medicamentos orales y las vacunas también serán infusiones con láser. ¡Y alegría! En dos décadas desaparecerán las filas de espera en los consultorios médicos, el gobierno y las empresas de servicios. No más colas, no más peleas con los abusadores que se cuelan. Las citas se gestionarán electrónicamente. Ese es realmente un futuro prometedor.

ESTACIONAMIENTO – Un aparato al borde de la desaparición es el parquímetro de monedas. Esto traerá alegría a muchos por las multas. Pero no es que dejemos de pagar por aparcar. Es que cada vez habrá más integración electrónica de los aparatos de monedas a la nube digital. Como mínimo, la nueva tecnología evitará que nos olvidemos de tirar monedas extra, porque los metros electrónicos funcionan con pago digital y también nos recordarán a través de nuestro teléfono móvil cuándo llega el momento de recargar. .

RETROVISORES –  Otra tecnología para el cachivachero será el espejo retrovisor en los vehículos. Las cámaras de video de 360 ​​grados las reemplazarán incluso en el modelo de automóvil barato. 

Es interesante notar que las cámaras de estacionamiento para retroceso aparecieron por primera vez en el Buick, modelo Centurion de 1956. Pero la tecnología no llegó a los autos convencionales hasta 2000, cuando Nissan presentó su lujoso Infiniti Q45. Desde entonces, todos los coches tienen al menos una cámara de lente angular.

También hay que despedir pronto la licencia de conducir laminada. Serán reemplazados por dispositivos magnéticos electrónicos como tarjetas de crédito y pasaportes de viaje. 

OBSOLETOS – El fax tiene los días contados. Las nuevas tecnologías, como los sistemas de correo electrónico, las aplicaciones de escaneo móvil, los mensajes instantáneos en Facebook, Twitter, WhatsApp e Instagram, han dejado el fax en desuso.

Otra tecnología que cae en el rigor mortis son las llamadas telefónicas de larga distancia. Aplicaciones como la propia Whats App, Zoom, Skype, Meet y Streamyard.com están totalmente enterradas en la llamada telefonía de larga distancia. Y es que Internet ha encogido el globo terrestre de una forma muy virtual mediante las telecomunicaciones por satélite. 

BIOMETRÍA – También tendremos que despedirnos pronto de las llaves que abren cerraduras mecánicas. Las llaves dentadas aún desaparecen, pero se reemplazan rápidamente por sensores electrónicos integrados en las cerraduras de las puertas de las casas.

De hecho, ya existen candados biométricos en empresas industriales, hospitales militares, universidades, cárceles y bancos comerciales. Leen las huellas dactilares, el rostro o la retina de los usuarios y abren puertas, bóvedas, armarios y archivos.

SONIDOS –  Otro accesorio que ya está en el vertedero son los auriculares con cable. Además, pronto no habrá más cajones o carteras con auriculares enredados. La tecnología Bluetooth se ha encargado de cortar los cables. Airpods de Apple. En 2019 abrió el camino a la muerte para cualquier dispositivo auditivo conectado.

El mundo de los archivos electrónicos personales desaparecerá, o mejor dicho, emigrará a la nube con palabras clave crípticas y salvoconductos digitales que ahora protegen los datos contra intrusos y piratas informáticos. En lugar de palabras secretas, se accederá a los archivos personales mirando el dispositivo. Al igual que ocurre con las cerraduras biométricas, la máquina nos reconocerá como usuario autorizado, nos dará los buenos días y accederemos a nuestros archivos. 

PENIQUES– Dígale adiós a cualquier cabina telefónica pública que funcione con monedas. La mayoría están desconectados o blanco de los vándalos. Y hablando de monedas. Los centavos de cobre ya están fuera de la realidad. El último se fabricó en 1982 porque ese metal es demasiado caro en los mercados actuales. Todos son ahora de zinc con un revestimiento de cobre muy fino, prácticamente sin valor. 

 

 

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