Cambio en el proceso de compras

Con la llegada de siglo 21 comenzó a popularizarse una nueva forma de adquirir productos: las compras por internet. Pero este concepto no es nuevo.

Desde finales de siglo 19, las personas han comprado productos solo viendo imágenes y leyendo descripciones para días después recibirlos en una caja. Y una de las historias más interesantes sobre el fenómeno de los catálogos se remonta al año 1888.

Un joven que trabajaba en la oficina del telégrafo en el estado Minnesota compró un lote de relojes a bajo costo y por medio del sistema de trenes los vendió en poco tiempo. Enseguida vio la necesidad en las áreas rurales, que solo contaban con pequeñas tiendas de abastos. Luego de mudarse a la ciudad de Chicago, este joven, Richard Sears, lanzó su primer catálogo de compras que pocos años después alcanzaba las 500 páginas. Así nació un imperio comercial que todos conocemos.

Al pasar las décadas, y con la llegada de la era digital, una historia se destaca sobre todas los demás. En la ciudad de Nueva York, un joven vicepresidente de una empresa financiera les dijo un día a sus amigos que renunciaría para crear un negocio de ventas de libros por internet. Fueron tantos los que le dijeron que estaba loco, pero ninguno imaginó que un día sería reconocido como el hombre más rico del mundo. Su nombre es Jeff Bezos. Su compañía, Amazon.

Estas dos historias nos presentan no solo ejemplos de visión y superación, sino también sobre el fenómeno del comercio virtual que hoy domina el mercado, especialmente ante la pandemia en que vivimos. En estos últimos meses, las acciones de Amazon han aumentado un 60% y la fortuna de Bezos ha sobrepasado los $178 mil millones de dólares, según la revista Forbes. Los consumidores hoy día tienen millones de alternativas al alcance de sus dedos, pues empresas como Walmart y tiendas por departamento, ferreterías y supermercados han entrado al ruedo digital. Muchos restaurantes también se han unido a esta modalidad a través de empresas de entrega como Uber Eats, Uva, Lunchera y otros.

La mayoría de los consumidores han seguido el consejo de expertos y se mantienen comprando en establecimientos conocidos por razones de seguridad y políticas de devolución más flexibles. Además, muchos sugieren el uso de tarjetas de crédito en vez de tarjetas de débito, pues en caso de reclamaciones lo cobijan mayores protecciones. También los consumidores cuentan con tarjetas de crédito prepagadas, como la Vanilla Gift Card, que, aunque conllevan un costo adicional, no exponen la información personal ni están atadas cuentas bancarias. Las tiendas como Amazon también han lanzado sus propias tarjetas prepagadas y esta ola no se detiene.

Algo queda estipulado, y es que en la era digital muchos consumidores seguirán recorriendo las tiendas y comprando productos desde la comodidad de su hogar.

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