Guapa

Lea la columna de Uka Green

Uka Green tiene opiniones y convicciones que comparte desde diversas plataformas mediáticas con su proyecto TiTantos. - Captura / Instagram

El g-string te está asfixiando la dignidad. La diadema te aprieta el cerebro. Las pantallas te están perforando el chicho de la oreja. El brassier te está cercenando. Con este mahón la horca es un hecho. Sientes que a través de las tacas se te está cocinando un callo. Eres un desastre total. Luego de producirte no te queda gota de ánimo. La energía se te extravió entre tanta apretadera y tanto guindalejo.

Te miras al espejo y tomas un sorbo de aire. ¡¡¡BASTA!!! Tan tán. Finito y caput. Se acabó. ¿Cómo has podido creer que para ser bella hay que sufrir? Para ser bella hay que ser bella. Y tú no lo eres Uka Green. Y no pasa nada, carajo. No pasa nada.

Pa’ fuera el estúpido panty, me arranco los aretes intentando que en el gesto no muerdan un pedazo de la oreja, me desvisto del frikin mahón y me desencaramo de los zapatos. ¡Ahhhhh…. Carajo!

TE RECOMENDAMOS: Envejecer puede ser opcional

Me miro al espejo y soy yo. Estupenda a mis cincuenta y ocho años, con el alma limpia, el andar liviano, vanidosa con mis logros, en paz con mis pecados, orgullosa de mis llantos, feliz, satisfecha, sonreída …. ¡viva! Pues claro que me encantaría meterme en un grandioso size cero. Pero soy más que eso. Soy más que cero…. Tengo el cuerpo completo de cabeza a pies luego de tantos años… unos chichitos de más, claro, pero vale más tener de más que tener menos. Tengo la mente activa, la actitud solidaria y el cerebro repleto de una maravillosa sambumbia de ideas y pensamientos.

Me miro al espejo y me siento guapa. Creo que no es mejor verse sino sentirse.

Guapa es una palabra que me gusta. Sí…. Me gusta.

Te recomendamos en vídeo:

MÁS DE TITANTOS:

Dedican gran pastelada a Keylla Hernández

La periodista Keylla Hernández celebró la pastelada durante cinco años, como símbolo del comienzo de esta época