La quiropráctica en los Baby Boomers

Lee la columna del quiropráctico Alfredo Díaz Caro

Envejecer es un proceso natural de la vida. Sin embargo, no pensamos en este proceso hasta que el cuerpo comienza a demostrar señales de deterioro, como dolores musculares, en las articulaciones o molestias crónicas que no aparentan desaparecer. Es por eso que, en la actualidad, muchas personas buscan mejorar sus hábitos y estilos de vida, siendo más proactivos con su salud y buscando, no tan solo una mejor calidad de vida, sino también el prolongar la misma.

El problema estriba cuando se busca alargar la vida y tomar medidas proactivas cuando no se tuvo métodos efectivos y preventivos durante la niñez y la adultez. La falta de cuidado y buenos hábitos desde una temprana edad hace del proceso de envejecimiento uno más difícil para el individuo.

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Espalda

Esto, en gran parte, responde al enfoque del sistema de salud al que llevamos siendo expuestos por décadas, el cual centra su importancia sólo en el cuidado sintomático y de emergencia, mientras deja atrás su aspecto preventivo. Por otra parte, la falta de cuidado preventivo se denota en algunas generaciones más que otras, dado características sociales y económicas predominantes en diferentes épocas.

La generación conocida como los “Baby Boomers”, que comprende aquellas personas que nacieron entre el 1946 al 1964 y actualmente están entre las edades de 50 a 70 años, se ha caracterizado por ser trabajadores productivos y por enfocar la gran mayoría de su tiempo en su mejoramiento profesional. Se ha reconocido que esta generación, aunque admirable por su compromiso profesional, dedicó la mayor parte de su tiempo a la labor, muchas veces sacrificando tiempo para sí mismos y para su salud. Son estas las personas que hoy día enfrentan dificultades durante el proceso de envejecimiento. Son quienes usualmente intentan mejorar sus condiciones de salud, luego de que llevan años en su proceso de desarrollo y han comenzado a entrar en la etapa de deterioro. Es por esto que los Baby Boomers son la generación que ha comenzado a definir el concepto de envejecer saludablemente.

Mayormente asociamos el llevar un estilo de vida saludable y envejecer en salud con buenos hábitos de alimentación y rutinas de actividad física. De igual forma, la quiropráctica es un método efectivo para mantener al cuerpo saludable y en óptimo funcionamiento desde edades tempranas hasta la vejez, y aun así entre personas que no la utilizaron como recurso preventivo a través de su desarrollo físico.

La quiropráctica es uno de los métodos comúnmente utilizados por los Baby Boomers, pues les brinda alivio y mejor función corporal sin tener que recurrir al uso de pastillas o medicamentos. Personas de esta generación usualmente recurren al quiropráctico cuando ya padecen de complicaciones músculo esqueletales, y aun así se benefician significativamente de sus resultados.

El cuidado quiropráctico brinda beneficios mucho más allá del dolor de cuello, dolor de espalda baja o espasmos. La quiropráctica se enfoca en la detección y corrección de desalineamientos vertebrales que producen interferencia a la comunicación del cerebro y sistema nervioso con el resto del cuerpo.

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Dolor espalda

Son estos desalineamientos los que pueden producir disfunción en los músculos, órganos y tejidos del cuerpo, creando un estado de salud pobre en la persona. A esta condición o desalineamiento de la columna le llamamos subluxación vertebral y es detectada por medio de estudios especializados, como los Rayos-X, estudios de miografía superficial y la palpación de la columna vertebral por un quiropráctico. La corrección de esta condición puede ser clave para el mejor funcionamiento del sistema nervioso y, por ende, el mejor funcionamiento físico del individuo.

La detección temprana de estas subluxaciones vertebrales, puede ser uno de los métodos más efectivos de prevención que puede obtener una persona, además de mantener buenos hábitos de ejercicio y alimentación. Sin embargo, aun cuando el paciente ya experimenta condiciones de salud crónicas, como la osteoartritis, insomnio, migrañas, estrés, fibromialgia, dolores musculares, disminución de energía, entre otros, este puede beneficiarse grandemente del cuidado quiropráctico.

El ajuste quiropráctico, no tan sólo brinda movilidad, flexibilidad y hasta alivio de dolores musculares o condiciones como las antes mencionadas, sino que también mejora la capacidad del cuerpo en su funcionamiento general, evitando recaídas y posibles desarrollos de futuras complicaciones de salud. La quiropráctica busca una conexión interna para que el cuerpo pueda expresar su mejor potencial de salud física, mental y social.

No espere que pase el tiempo para obtener una evaluación quiropráctica. El tiempo apremia y más cuando se trata de la salud.

 

Esta columna expresa solo el punto de vista de su autor. El quiropráctico Alfredo Díaz Caro especialista en la pelvis y la postura de la columna vertebral. Puedes contactarlo a través de su correo electrónico [email protected]

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