Tejer: una herramienta para ayudar con la ansiedad

Es una actividad que toma fuerza cultural en nuevas generaciones y que, por la pandemia, ha sido una herramienta de bienestar.

Al verse los servicios de salud desbordados en la pandemia por causa de los trastornos de salud mental asociados con lo que desencadenó el COVID-19, también hubo muchas barreras en el acceso a los tratamientos. 

De hecho, una encuesta entre 130 países componentes de la OMS mostró que hubo más de un 50% de interrupción en los servicios de salud mental y medicamentos.

Por otro lado, de lo que sí vio auge en el confinamiento fue el experimentar con otras formas de lidiar con estos trastornos y ocupar el tiempo libre. Tejer fue uno de ellas: con más de 290 mil búsquedas, el término “knitting-covid” muestra que esto ya no es solo una cuestión de ciertos nichos y edades.

De hecho, esta actividad ha tomado fuerza cultural. El crochet se ha puesto de moda en los retailers, y cárdigans como los de JW Anderson, tejidos, fueron virales en Tik-Tok.

Esto, también en parte a lo que ha usado Harry Styles últimamente. También hay tejedores de la Generación Z que allí muestran sus habilidades, y una de sus contemporáneas es la más famosa: Ella Emhoff, la hijastra de la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, que también teje.

De hecho, su colaboración con Batsheva tiene estas piezas como punto central en patrones divertidos y hechos para construir impacto digital.

Ahora bien, gracias a los famosos esta actividad tampoco sigue siendo relegada a un cliché e imaginario.

De hecho, fue viral la imagen del nadador Tom Daley, de Gran Bretaña, tejiendo en los recientes Juegos Olímpicos.

Michelle Obama, Krysten Ritter e incluso Ronnie Wood, de los Rolling Stones, se han confesado tejedores.

Y quienes lo hacen por diversión, estilo de vida o pasatiempo también están organizados alrededor del mundo en clubes y comunidades que tuvieron que limitarse a lo virtual en tiempos de pandemia, donde el interés por esta actividad creció exponencialmente.

Esto se puede ver, por ejemplo, con Raverly, que es la comunidad más grande de tejedores alrededor del mundo con más de nueve millones de integrantes, donde se comparten patrones y obras.

También están otras comunidades como Wool And The Gang y We are Knitters, que están disponibles para principiantes y expertos. Y esto también se ha traducido en ventas para algunas compañías que han hecho de este estilo de vida un negocio: compañías como We Are Knitters incrementó sus ventas un 200%.

Pero, yendo al punto: ¿por qué a tantos les gusta tejer? ¿Qué aporta a sus vidas?

Conexión con las agujas, desconexión con el mundo

Un estudio hecho por la ONG británica Knit For Peace, en 2018, mostraba que el 70% de las personas que tejían reportaban que su salud mejoraba y, además, el 82% de ellas mostraban que el tejer las relajaba, así como también mejoraba su estado de ánimo.

Ahora bien, es una actividad que requiere de paciencia y concentración. Y quienes la hacen suelen desconectarse del mundo en forma creativa.

“Tejer te enseña paciencia, porque al principio cuesta, hasta que las manos se habitúan al nuevo movimiento. Perseverancia, porque no te saldrá bien a la primera. Hay que practicar hasta que salga. Una vez que te sale, es como andar en bici, no te olvidas nunca”, le explica a Metro la argentina radicada en Barcelona Cecilia Losada, diseñadora e instructora de Crochet y Punto a dos agujas.

“Y para el que practica tanto es un hábito diario: dedicar esa media hora es desconectarte de todo y estás con tu tejido, o si lo haces de manera más creativa prestas más atención a tus agujas para ver el efecto que se logra, y es como un acto de meditación también y conexión con uno mismo, y esa parte creativa que tiene uno mismo, el hecho de probar, meditar, descubrir, y esa parte de niño es lo que más debemos tener presente en nuestra vida por más años que tengamos. Siempre hay que conectar con esa parte del niño interior y aprovechar que lo tenemos”, dice la también CEO en la Escuela Online de Club de Tejido, donde hay una comunidad de mujeres de todas partes del mundo y donde enseña a tejer, además, a mujeres emprendedoras que quieren convertir su hobby en un negocio rentable y exitoso a largo plazo, manteniendo una vida equilibrada.

De hecho, esta es una de las cosas que más se ha valorado de estos clubes: combatir la soledad y crear nuevos lazos en el aislamiento. Y sobre todo, dar calidad de vida a las personas. “Hay gente que tiene problemas de ansiedad y el tejer los relaja porque los desconecta de esos miedos mentales. El  tejer los acerca al aquí y ahora, además con algo lindo. Como también hacemos reuniones por Zoom y hacemos encuentros de Facebook donde mostramos el progreso, eso ayuda a las tejedoras también a comunicarse con gente con sus mismos intereses. Esta es una comunidad que se crea entre los miembros y es súper bonito”, narra Cecilia. “Otras se han hecho amigas y se encuentran de otras formas y es muy lindo”.

Q&A / 3 preguntas a…

Cecilia Losada, CEO en la Escuela Online de Club de Tejido

P: ¿Cómo te acercaste al tejido? 

–Empecé a tejer desde muy chica. Desde adolescente, porque era lo que se usaba en ese momento la ropa tejida a mano y la ropa era muy cara. Fui muy manitas, aprendí y lo hice de forma autodidacta. Y poco a poco fui creando mis propios modelos, y luego lo hice mi estilo  de vida desde los 18 años. Ya tengo casi 44.  Tuve una marca de ropa artesanal, pero luego tuve a mis hijos y quería adaptar mi trabajo a sus necesidades y horario y no quería seguir produciendo cosas. La enseñanza se me fue dando natural y empecé con patrones en grupos privados de Facebook. El año pasado fue el “boom”, por el confinamiento. Muchos se apuntaron a los cursos. De ahí nació la escuela online del Club de Tejido.

P: ¿Cómo funciona el club?

–Por un lado está la Escuela, donde puedes comprar cursos y por otro el Club, donde la persona puede pertenecer a una comunidad, donde mes a mes se van haciendo proyectos y se tiene acceso a todo el contenido de la escuela, solamente por esa cuota mensual.

P: ¿Qué beneficios ha traído el tejer para ti?

–Todos: desde poder expresarme hasta poder vivir de ello. Hasta poder incluso crear un trabajo a mi medida de acuerdo con mis necesidades. También por mi autocuidado para yo también ocuparme de mí, de manera individual, como mujer y conectarme con varias personas hermosas en este mundo que quieren aprender o intercambiar y viajar, también. He ido a festivales de lana que se hacen en todo el mundo.

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