Bacteria podría ser clave para una vida más longeva

Los centenarios tienen una bacteria intestinal que ayudaría a reducir la presencia de enfermedades graves.

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Muchas personas se preguntan cuál es el secreto de las personas que superan los 100 años –-conocidas como centenarias– para lograr ese nivel de longevidad, y una reciente investigación sugiere que una bacteria podría ser la respuesta.

Se estima que actualmente en el mundo hay alrededor de medio millón de personas que tienen 100 años o más, casi el triple de las que había a principios de siglo, pese a que la población mundial aumentó 20 por ciento en el mismo periodo.

Una investigación realizada recientemente por científicos de la universidad de Keio, en Tokio, Japón, sugiere que las personas centenarias pueden atribuir su larga vida a una mayor presencia de un tipo de bacterias en su intestino.

Antes de iniciar la investigación, los científicos advirtieron que, además de los factores genéticos, los investigadores anticiparon la presencia de factores extrínsecos en los centenarios, en particular la microbiota intestinal.

“Buscamos bacterias beneficiosas de su microbiota que pudieran contribuir a la resistencia a la infección por patógenos y otros estreses ambientales”, dijo a Metro Kenya Honda, autor del estudio y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad de Keio.

Para la realización del estudio estudio, los expertos analizaron la microbiota de los centenarios a partir de sus muestras de heces; además, para sondear la posible relación entre la composición de la microbiota y la longevidad, estudiaron tres grupos de japoneses: 160 personas de al menos 100 años, 112 ancianos (de entre 85 y 89 años) y 47 jóvenes (de entre 21 y 55 años).

Los científicos encontraron más bacterias Odoribacteraceae presentes en los intestinos de personas centenarias que en los de personas de ochenta años, así como en los de adultos mucho más jóvenes.

Las Odoribacteraceae es una familia de bacterias gramnegativas que al producir ácidos biliares antimicrobianos únicos detienen el crecimiento de otras bacterias más peligrosas que causan enfermedades.

Sin embargo, el equipo de expertos japoneses no sabe exactamente por qué las personas de más de 100 años tienen más bacterias Odoribacteraceae beneficiosas. Tampoco determinaron si este tipo de bacterias son algo que se adquiere más una vez que la persona llega a los 100 años o si quien las tiene cuenta con más posibilidad de ser un centenario.

Metro platicó con Kenya Honda para saber más sobre esta investigación.

4 PREGUNTAS A…

Kenya Honda, 

Profesor del Departamento de Microbiología e Inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Keio

¿Qué le llevó a investigar los intestinos de los centenarios?

—Los centenarios han sobrevivido a la era del hambre y las enfermedades infecciosas, y son menos susceptibles a las enfermedades relacionadas con la edad, como la hipertensión, la diabetes, la obesidad y el cáncer. Además de sus factores genéticos, previmos la presencia de factores extrínsecos, en particular la microbiota intestinal, que podrían contribuir a mantener la homeostasis y prevenir el desarrollo de enfermedades asociadas a la edad en los centenarios. Por lo tanto, buscamos bacterias beneficiosas de su microbiota que pudieran contribuir a la resistencia a la infección por patógenos y otros estreses ambientales.

¿Cuál sería la labor o el papel de la bacteria Odoribacteraceae en la larga vida de algunos centenarios?

— Nuestros hallazgos muestran una “asociación” entre las Odoribacteriaceae y los centenarios. Aunque podría sugerir que estas bacterias pueden contribuir a una mayor duración de la vida, no tenemos ningún dato que indique la relación “causa-efecto” entre ellas.

¿Podría utilizarse esta bacteria para alargar la vida de las personas que aún no la tienen en sus intestinos?

—Podría ser. Pero primero tenemos que probar y confirmar el efecto de las Odoribacteriaceae en la longevidad utilizando modelos animales.

¿Qué es lo siguiente en su investigación?

— Nuestros cultivos mostraron efectos terapéuticos en modelos de ratón de Clostridioides difficile, una de las principales amenazas resistentes a los antibióticos. Dado que nuestras cepas (bacterias únicas productoras de ácidos biliares) se consideran seguros (porque fueron aislados de personas centenarias y no tienen toxinas ni genes de resistencia a los antibióticos), nos gustaría trasladar nuestros aislados para tratar a pacientes con infección por C. difficile en la clínica.