Instan a reforzar restricciones a no vacunados con miras a reducir contagios de Covid-19

Si bien la tasa de positividad se ha estabilizado, las hospitalizaciones y muertes se mantienen en niveles elevados

Dr. Víctor Ramos, presidente del Colegio de Médicos Cirujanos - Archivo

Aun cuando la tasa de positividad y los contagios de Covid-19 se han estabilizado en las últimas dos semanas, el avance del proceso de vacunación y mayores restricciones de movimiento a esa población que todavía se niega a inocularse podrían ser necesarios para asegurar que los indicadores comiencen a descender y se proteja al sistema hospitalario de una sobrecarga.

“Las hospitalizaciones y muertes actuales reflejan (los contagios de) hace dos o tres semanas. Así que no se va a ver la meseta hasta dentro de dos o tres semanas”, advirtió el presidente del Colegio de Médicos, Víctor Ramos, quien, sin embargo, se manifestó optimista en el sentido de que, en olas anteriores, la estabilización de contagios ha sido presagio de una subsiguiente reducción.

Entre el 12 y el 18 de agosto, el país promedió unas nueve muertes diarias. Los fallecimientos, tal como ha ocurrido desde inicios de año, se concentran en la población no vacunada, al punto que, de las 67 muertes que el Departamento de Salud registró entre el 15 y el 21 de agosto, 56 correspondían a personas que no habían recibido ninguna dosis del fármaco.

El promedio de contagios confirmados, que al 14 de agosto promediaba 600 diarios, se había reducido a 555 para el 18 de agosto, si bien todavía podrían sumarse casos de pruebas no procesadas o registradas. No obstante, las hospitalizaciones no han dado muestra de una estabilización sostenida, habiendo alcanzado las 531 el 20 de agosto, antes de reducirse a 511 el sábado.

Al 14 de agosto, la cifra de hospitalizados por Covid-19 –entre adultos y menores– era de 418, por lo que hubo un aumento de 93 entre el inicio y el final de la semana.

“Uno, se necesita seguir vacunando. Hemos aumentado bastante en el último mes con los mandatos de vacunación y con el repunte. Estamos en el sexto lugar de vacunación en Estados Unidos, lo cual es muy bueno. Lo otro es seguir las medidas de seguridad”, dijo Ramos, recordando que la variante Delta, contrario a mutaciones anteriores del virus, deja una carga viral similar tanto en vacunados como no vacunados, por lo que cualquier infectado se convierte en un potencial transmisor.

Hasta ayer, con 472 adultos hospitalizados por Covid-19, el Departamento de Salud reportaba que el 63% de las 6,908 camas de los hospitales se encontraban ocupadas. En el caso de las camas de menores, se encontraban ocupadas el 46% de las 1,276, incluyendo 39 casos de Covid-19. La cifra más elevada de hospitalizaciones totales por Covid-19 se registró el 10 de diciembre de 2020, con 657.

Entre los adultos, 116 se encontraban en cuidado intensivo y 86 conectados a un respirador artificial, de acuerdo con el último reporte de Salud.

La epidemióloga Ángeles Rodríguez sostuvo que, por el tiempo que ha transcurrido, aquellas personas que formaron parte de los primeros grupos en vacunarse –principalmente adultos mayores y profesionales de la salud– ya podrían haber perdido parte de la inmunidad generada, por lo que celebró el inicio de la administración de una tercera dosis, etapa que ya comenzó con pacientes de alto riesgo y que próximamente se extenderá a la población general.

Rodríguez coincidió con las medidas que por la vía ejecutiva ha tomado la administración de Pedro Pierluisi para exigir la vacunación o, en su defecto, una prueba negativa de Covid-19 en establecimientos de comida y bebida que deseen tener una ocupación de 100%, considerados lugares de alto riesgo por el hecho de que los clientes deben quitarse las mascarillas para consumir. Sin embargo, la infectóloga opinó que el gobierno debe ir un paso más allá en el contexto de la variante Delta.

“Creo que el horario se debe restringir también. A cierta hora es razonable decirle a la gente que se vaya para su casa. (En horas de la madrugada) uno no está pensando en proteger a nadie ni protegerse uno mismo después de cuatro o cinco palos. La precaución se va a juste. Tenemos una situación muy delicada, con una variante que se escapa con frecuencia de la protección de la vacuna, un periodo de incubación más corto y carga viral mil veces más alta que las otras variantes”, alertó la ex epidemióloga del Estado.

Ramos, aunque no mencionó la reimposición de un horario de toque de queda, sí señaló que hay espacio para reforzar aun más las exigencias de vacunación, que ya abarcan a empleados públicos y clientes y trabajadores de múltiples espacios comerciales, como restaurantes, barberías, salones de belleza, casinos y gimnasios, entre otros.

“Vamos bien, pero todo lo que sea cerrarle el cerco a la no vacunación yo lo favorezco. En marzo de 2020 tuvimos un ‘lockdown’ completo, y solo estaban abiertos los servicios esenciales y se demostró que eso era lo que necesitábamos. Lo demás es opcional, aunque no es que no sea importante. Pero a todo lo que estaba cerrado en aquel momento yo le exigiría vacunación para entrar y a los empleados (de esos establecimientos), además de la vacunación a los empleados de los lugares esenciales”, subrayó el pediatra.

En marzo de 2020, cuando la exgobernadora Wanda Vázquez decretó un cierre casi total por dos semanas, solo permanecieron abiertos al público lugares como gasolineras, supermercados, farmacias y oficinas médicas.

Hasta ayer, la página de Monitoreo de Covid-19 reflejaba que el 70% de la población total o parcialmente inmunizada contra el virus, al tiempo que el 60% completó su serie de vacunación.