El adulto mayor con cáncer y su doble muerte

El adulto mayor con cáncer entonces pasa a estar desventajado no solo por su edad, situación económica y calidad de vida sino también por la posibilidad de padecer una enfermedad crónica

Getty

Más allá de ser un adulto mayor y cargar con las dolencias físicas de la edad, el adulto mayor carga con las dolencias de la vida y con encontrarse dentro de la prevalencia de padecer una enfermedad crónica como puede ser el cáncer. De acuerdo al Censo de Estados Unidos del 2010, 50.5 millones de estadounidenses, o sea un 16% de la población son hispanos. Los hispanos son una población en aumento al igual que el adulto mayor. El cáncer es la enfermedad con el mayor número de muertes prematuras de Puerto Rico y actualmente es la segunda causa de muerte en Puerto Rico (Registro Central de Cáncer, 2014). De acuerdo al Registro Central de Cáncer, (2014) se estima que de 15,734 personas diagnosticadas con cáncer cerca de 5,407 mueren al año en Puerto Rico a causa de esta enfermedad. El cáncer es una enfermedad crónica que afecta en su mayoría a la población adulta, en especial a los que están entre las edades de 50-79 años.

El adulto mayor con cáncer entonces pasa a estar desventajado no solo por su edad, situación económica y calidad de vida  sino también por la posibilidad de padecer una enfermedad crónica por la cual puede tener su muerte física luego de haber tenido su muerte emocional y social. El adulto mayor con cáncer cargará con el doble sufrimiento, con el doble pensamiento de impotencia, con el doble sentido de derrota en fin con su doble muerte.

Cuando al adulto mayor se le diagnostica cáncer, este tiene dos opciones o aceptarlo con positivismo o de forma negativa, pero no solo el afrontamiento que tenga el adulto mayor hacia la enfermedad será el que le de una mejor calidad de vida o la remisión de la condición. El adulto mayor tendrá que lidiar con la pena, con el evitar ser una carga para otros, con el que lo traten como una persona incapaz de cuidarse propiamente, con la soledad y con que le invadan su privacidad, su hogar, su tiempo y sobre todo su mente.

El adulto mayor tendrá entonces que armarse de valor y aceptar luchar dos veces para lograr mantenerse con vida. En el carácter físico podrá utilizar todos los tratamientos disponibles y accesibles, pero en el carácter emocional solo los que tienen las herramientas necesarias o los que son capaces de aprender a construir sus propias herramientas podrán lograrlo. Aquel adulto mayor que acepte su enfermedad y que pueda trabajar con sus síntomas emocionales de desesperanza, llanto, ansiedad, impotencia y tristeza tendrá mejor posibilidad de evitar su muerte emocional.    Está en nosotros los cuidadores, familiares o allegados en ayudarles sin invadirles, ofrecerle las herramientas o  ayudarlos a conseguir como construirlas para que su diagnostico de cáncer no se convierta en una muerte prematura o lo que es peor en una muerte doble.

Recomendaciones para el adulto mayor diagnosticado con cáncer:

  • Participación en actividades de grupo
  • Valoración mediante el diálogo
  • Autovaloración por medio de la escritura
  • Mantener control activo de la enfermedad
  • Intentar no añadirle pensamientos negativos a la situación
  • Relajarse y analizar la situación desde diferentes perspectivas
  • Confiar en sus capacidades
  • Admitir sus límites
  • Pedir ayuda a las personas más íntimas, cuando reconozcan que necesitan apoyo
  • Disfrutar los momentos agradables y felices con una mirada esperanzadora
  • Buscar ayuda profesional si entiende que no puede canalizar adecuadamente sus emociones y pensamientos.

Elsie M. Rodríguez Palermo, PsyD es Miembro del Comité de Asuntos Relacionados a los Adultos y Personas de Edad Avanzada-Asociación de Psicología de Puerto Rico