La golpeó, drogó, le amarró un bloque y le disparó... lee aquí la declaración del FBI contra Félix Verdejo

Las alegaciones deben probarse en corte durante un juicio. El caso podría certificarse como uno de pena de muerte

Keishla Madlane Rodríguez Ortiz y Félix Verdejo.

La descripción de lo que le sucedió a Keishla Marlen Rodríguez Ortiz el pasado jueves en la mañana es dantesca. Una declaración jurada en el récord federal apunta a presuntamente el boxeador, Félix Verdejo golpeó, drogó, amarró, le ató un bloque, la lanzó al agua y luego le disparó al cuerpo de la joven de 27 años que esperaba un hijo suyo.

Según el docket federal del caso, hay una declaración jurada del agente especial del FBI, Lorenzo Vilanova Pérez, que asegura cuentan con la cooperación de un testigo que conoce de primera mano los hechos que llevaron al asesinato de Keishla.

Según se alega, desde el martes pasado Verdejo contactó al testigo cooperador para que lo ayudara a terminar el embarazo de Keishla.

El jueves, Verdejo habría contactado a Keishla para encontrarse y el testigo fue con él a ese encuentro en su guagua Dodge Durango. La víctima llegó al punto de encuentro y se montó en la guagua del boxeador.

Luego de hablar con Keishla, Verdejo le conectó un golpe en el rostro y luego la inyectaron con una droga que compraron en el residencial Luis Llorens Torres. Después, Verdejo y el testigo amarraron las manos y pies de Keishla con un cable. Le amarraron un bloque.

El testigo tomó las llaves del carro de Keishla y se lo llevó. Pasaron con ambos carros por el puente Teodoro Moscoso. Llegaron hasta un lado del puente y lanzaron a Keishla con el bloque amarrado a los pies a las aguas de la laguna San José donde apareció flotando el sábado. Ya estando el cuerpo en el agua, Verdejo le disparó con un arma de fuego desde el puente.

Luego fueron a dejar el auto de Keishla abandonado en Canóvanas.

Aquí puedes leer la declaración del agente del FBI:

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Desde el viernes, los federales rastrearon los teléfonos de Keishla y de Verdejo como parte de la investigación.

La madre de Keishla, Keylla Ortiz Rivera, desde el primer momento apuntó a Verdejo como el responsable por la desaparición de su hija. En la noche de hoy reclamó justicia. "Él no es un diamante", dijo entre lágrimas al llegar al edificio del FBI. Ortiz Rivera agradeció la labor de la Policía en el caso y el apoyo del pueblo puertorriqueño.

La Fiscalía Federal ha establecido que este caso es candidato a solicitar certificación para la pena máxima que es pena de muerte.