Raphael celebra 60 años en los escenarios con nuevo disco

Raphael 6.0 es el título del nuevo proyecto musical

Vamos camino de terminar un 2020 bastante diferente a cualquier año reciente que se puede recordar. Pero hay quien afronta en cada etapa nuevos retos e incluso es capaz de encontrar motivos para celebrar y ayudar a que el mundo encuentre en esa celebración un motivo para sonreír.

Estes es el caso de la leyenda Raphael. El artista jienense inicia este final de temporada la conmemoración de sus 60 años de trayectoria musical sobre los escenarios, un nuevo capítulo en el libro de su vida que se abre para que durante los próximos meses disfrutemos de algunos proyectos aún no oficiales, una gira internacional, pero todo precedido de un disco de los que como él hacen historia.

Un giro de tuerca a este tipo de trabajos ya desde el propio título: 6.0. “La idea surgió durante un premio que me entregaron a finales de febrero en Puerto Rico, y lo he vivido en estos tiempos extraños con mucha ilusión. Jamás pensé que estaría 60 años cantando, y que mi voz sonaría como suena. Creo que aquella operación que todo el mundo conoce provocó un relance en mis tiempos”, cuenta sobre el trasplante de hígado que vivió en 2003.

Raphael rinde tributo a grandes autores de la historia de la música que nunca antes había interpretado en un disco, desde el respeto más absoluto a cómo fueron creadas. “Son temas que he añorado cantar desde que salieron”, admite el de Linares. Pero, en esta ocasión, formando dúos con colaboradores que son tan historia como las propias canciones: Manuel Carrasco, Pablo Alborán, Alejandro Fernández, Vanesa Martín, Luis Fons… Entre todas, además, un par de temas inéditos de Pablo López y Natalia Lafourcade, donde cuenta con sus voces también para la ocasión, y un capricho en solitario. Todos ellos producidos en su mayoría por Pablo Cebrián y Paco Salazar, aunque con muchos más. Porque Raphael, para hacer algo ya visto o que pueda corresponder al común de los mortales… para eso mejor no hace nada.

“Tonterías, cuantas menos mejor. El público se merece que haga las cosas a lo grande, y yo también. Lo difícil es cuadrar fechas, agendas, coordinar… una misión megalómana pero que con la tecnología del siglo XXI puede ser posible”, recalca el artista.