Se cuaja un aumento en las tarifas de los dentistas a ASES

La directora ejecutiva de ASES solicitaría a la Junta de Control Fiscal la aprobación de los fondos para el nuevo tarifario

El aumento en las tarifas que paga el plan de salud del Gobierno de Puerto Rico a los dentistas en la isla por sus servicios parece estar más cerca que nunca, aunque todavía quedan varias etapas del proceso por superar. La directora ejecutiva de la Administración de Seguros de Salud (ASES), Ángela Ávila, aseguró que trabaja en la identificación de los fondos dentro del presupuesto corriente para la implantación del aumento, tras haber recibido la pasada semana el informe actuarial de las nuevas tarifas.

“Queremos, por lo menos, comenzar identificando aunque sea un poco de presupuesto para ir equiparando y tomar acción para ir ajustando las tarifas”, aseguró en entrevista con Metro.

Las tarifas que paga el plan de salud gubernamental —que recién culminó su proceso de transición al nuevo modelo Vital—  y las aseguradoras privadas, han estado ahogando la clase médica dental, de acuerdo con denuncias que, desde el pasado año, ha manifestado el Colegio de Cirujanos Dentistas de Puerto Rico (CCDPR). De hecho, en la Isla no existe un tarifario que establezca unos límites mínimos de pago por servicio a los dentistas y, desde la implementación de la reforma de salud bajo la administración de Pedro Rosselló en 1993, no ha habido ningún aumento en la remuneración.

El tarifario dental sugerido, preparado por los actuarios de ASES, fue basado en la comparación de tarifas pagadas por servicios dentales en Puerto Rico con las de otros estados y jurisdicciones para beneficiarios de Medicaid. Ávila sostuvo que ahora se concentra en analizar el impacto en términos fiscales al presupuesto y cómo se implementaría.

“[A] ASES lo que le corresponde en este momento es identificar recursos para ver si dentro de este presupuesto que está corriendo hasta el 30 de septiembre de 2019, podemos hacer algunos ajustes de acuerdo con las recomendaciones y los hallazgos de este análisis”, explicó. De acuerdo con la funcionaria, el informe establece un rango de impacto mínimo y máximo.

“El mínimo es sobre los $13 millones. Si yo, en ese impacto mínimo, puedo conseguir ese dinero inmediatamente, empezamos a hacer ajustes y es lo que el Gobierno quiere”, argumentó Ávila. “Luego si tengo que llegar a $30 millones porque quiero llegar al impacto máximo, esa cantidad la tendríamos que buscar para el próximo presupuesto”, explicó.

Dado que cualquier impacto fiscal que supere los $10 millones debe ser aprobado por la Junta de Control Fiscal (JCF), una vez ASES identifique los fondos debe someter el cambio a ese ente federal para aprobación. Ávila no prevé ningún obstáculo en ese sentido, una vez la partida y el ajuste estén identificados dentro del presupuesto.

Un elemento a favor del Gobierno de Puerto Rico en el presupuesto actual para el plan de salud Vital es que el reembolso federal a través de los $4.8 mil millones de Medicaid aprobados para la isla desde inicios de 2018 es de un 100 %, y no un pareo entre ambas partes, como sucedía antes de la fecha. Esta partida cubre lo que se conoce como la población federal, que es casi toda la cantidad de los beneficiarios del plan o alrededor del 98 %. Para la parte mínima de la población de beneficiarios que es cubierta exclusivamente con fondos estatales, Ávila prevé que habría un impacto de entre $1 millón a $2 millones que saldrían del Fondo Federal.

La directora ejecutiva de ASES  hizo hincapié en que, una vez en vigor, el tarifario dental podrá ser utilizado por los dentistas como referencia para realizar negociaciones con los planes comerciales privados de las compañías de seguro, de modo que se pueda lograr un ajuste en los niveles de pago en esa área. Ávila sostuvo que, dentro del periodo de las próximas dos semanas, estará presentando el informe del tarifario a la doctora Elba Díaz, presidenta del CCDPR.

Dentistas esperan por los datos

En entrevista con este medio, Díaz sostuvo que esperaba que ASES hiciera entrega del nuevo tarifario lo antes posible. Una vez en sus manos, la presidenta del colegio explicó que presentaría las nuevas tarifas a los dentistas colegiados para que estos tengan la oportunidad de emitir juicio sobre el documento que, básicamente, establecería las reglas del juego para las negociaciones con las aseguradoras.

Luego “tendríamos que sentarnos en la mesa (con ASES) para establecer un plan de implementación”. Esa gesta sería continuada por la actual vicepresidenta, la doctora Lourdes Castel Vive, quien a partir del 28 de febrero será la presidenta del CCDPR. Díaz continuará siendo parte de la Junta Directiva como presidenta saliente.

“Hacemos cambio de batón, pero, en su plan de trabajo está el que se establezca el tarifario y que los dentistas seamos justamente tratados por primera vez en más de 25 años”, subrayó.

Ante el anuncio de ASES, Díaz reconoció que hubiera querido que, para esta fecha, el nuevo tarifario ya estuviera implementado, pero también recalcó que, hasta el pasado año, no se le había prestado atención a la situación de los dentistas.

Enfatizó en que el reclamo del CCDPR ha logrado “que se reconozca que los dentistas no tenían un tarifario y nunca lo habían tenido, que la forma en que nos pagaban era una forma arbitraria e injusta, que reconocieran que estábamos por debajo del pago”.

“Sobre todo que se reconozca que para poder dar salud a un pueblo, la salud oral es vital y es parte integral”, subrayó Díaz.

El tarifario surge también como parte de un esfuerzo colaborativo entre ASES, el CCDPR y la Escuela Graduada de Salud Pública del Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, entidades que, en junio del 2018, presentaron datos sobre el impacto negativo en la clase médica dental y, por consiguiente, en el acceso de los beneficiarios a sus servicios. Además, entregaron a ASES un tarifario sugerido.

Según señaló el colegio en aquel momento, debido al nivel inadecuado de las tarifas para procedimientos dentales en el plan de salud del Gobierno y los altos costos de producción (medidos desde 1986), para 2017 en las clínicas dentales se estimaron pérdidas ascendentes a $15.4 millones correspondientes a los servicios rendidos. Dicha cifra no incluye el pago al dentista por sus servicios.

De acuerdo con el colegio, las tarifas deberían aumentar en promedio, al menos, en un 23.3% para lograr un punto de equilibrio entre los costos de producción que asume el dentista y lo que paga el plan de salud del Gobierno. Sin embargo, “si asumimos un ingreso neto promedio para el dentista, de un 20% del total de lo facturado, las tarifas deberían aumentar en promedio en más de un 50%”, indicó en aquel momento el doctor Heriberto Marín Centeno, catedrático de la Escuela Graduada de Salud Pública, quien realizó el estudio.

Según la Oficina de Registro y Certificación de Profesionales de la Salud (ORCPS), para el año 2018, había en Puerto Rico un total de 1,010 dentistas registrados, lo que equivale a un dentista por cada 3,304 personas. Esa cifra está ahora aún más baja, con 856 dentistas para ofrecer servicios en toda la isla. ASES busca evitar la fuga con el nuevo tarifario.

Para colocar la cifra en perspectiva, la razón de población a dentistas en Estados Unidos fue de 1,641 en 2017 en promedio.

“Ahora mismo, podemos cubrir las necesidades de salud oral del país. El problema es si se continúan yendo”, advirtió Díaz. “Estamos en warning zone, casi a nivel de crisis, crisis de la salud oral”.