Carlos Fuentes, el alma libre de Luquillo

El "Coquero Number One" se gana la vida vendiendo cocos

Carlos Fuentes Rivera es uno de esos personajes de pueblo que dejan una huella permanente en la memoria. Es algo así como un alma libre, un hombre que se levanta todos los días a buscarse el peso en la calentura de la calle o, para ser más específico, trepando palmas en la playa para vender cocos en los kioskos de Luquillo o donde haya que "repartir el bacalao".

Sí, Carlos tumba cocos todos los días y de eso vive desde los 12 años. Según cuenta, la costa de la llamada "Capital del Sol" ha sido el espacio donde ha crecido metiendo mano honradamente. Un mocho y una "soguita" lo acompañan en la jornada diaria. Las piernas y las manos son sus principales herramientas desde que tiene noción del tiempo.

En Luquillo todo el mundo conoce a Carlos como el "Coquero Number One". Es muy probable que lo veas en bicicleta de arriba a abajo por la carretera #3, arrastrando un carrito de compras lleno de cocos listos para la venta o regalar.

Number One

"Te puedo tumbar hasta 500, 600 (cocos) diarios. Trabajo todos los días, con la ayuda de papá Dios. Yo vivo de esto", le dijo a El Calce "Number One".

"Hay gente que los pagan a $1.25, $1.50, otros a peso, a tres pesetas… pero cuando es pa' mi gente se los dejo a medio peso o más barato", detalló.

A continuación, la entrevista que El Calce le hizo al hombre que limpia las palmas de los hoteles del área y quien hace posible que te tomes un coquito frío en el chinchorreo costero de Luquillo.


CONOCE A CARLOS FUENTES, EL COQUERO DE LUQILLO: