Lecciones que María dejó en pacientes de diabetes

Una de cada dos personas con diabetes en la isla no conoce su diagnóstico

Se estima que más de 450 mil personas viven con diabetes en Puerto Rico, pero la cifra exacta es incierta. De acuerdo con información provista por la Asociación Puertorriqueña de Diabetes (APD), una de cada dos personas con la enfermedad en la isla no conoce su diagnóstico.

“En Puerto Rico, no hay una cultura de prevención”, apuntó Brenda Padilla, directora ejecutiva de la APD, al tiempo que explicó que son pocas las personas que responden afirmativamente al preguntarles si asisten a su médico primario, al menos una vez año, para realizarse exámenes rutinarios para detectar enfermedades como la diabetes.

En busca de cambiar precisamente esa cultura, promover y proveer los cuidados adecuados a los pacientes, la Asociación ha formado una alianza con MMM Healthcare y sus clínicas de VitaCare, enfocada en el aspecto de educación a la población, sobre todo luego del paso del huracán María.

Según Nury Toledo, farmacéutica y principal oficial de operaciones de las clínicas VitaCare, si bien no existe aún una cura para el diabetes, hay medicamentos —orales e inyectables— ya disponibles, que garantizan el control de la enfermedad, si se utilizan de la manera correcta y el paciente es adherente. Sin embargo, hay que romper con ciertas barreras para alcanzar ese manejo adecuado.

“Las personas jóvenes no tienden a ir a hacerse un examen de prevención. Rara vez puedes ver que un paciente joven va y se hace un examen anual para determinar si tiene o no los riesgos”, indicó, mientras exhortó a la población a generar un cambio sobre ese comportamiento, en el contexto del Día Mundial de la Diabetes, que se celebra mañana.

María sigue dejando lecciones

De acuerdo con un análisis de VitaCare, hubo dos ciclos de muertes de pacientes de diabetes relacionados con el impacto del huracán María en Puerto Rico y sus secuelas.

El primero, según Toledo, ocurrió mayormente entre las semanas y un mes después del paso de la tormenta, el 20 de septiembre de 2017. Se trató, principalmente, de pacientes de diabetes con comorbilidades, que se sumaron a la falta de medicamentos, acceso y cuidado adecuado.

El segundo ciclo ocurrió entres los tres y seis meses posteriores al huracán. De acuerdo con Toledo, observaron a pacientes que no pudieron recuperar el control de la enfermedad tras el fenómeno atmosférico.

“Hasta hace dos meses, teníamos una situación con pacientes que estaban en áreas remotas, en donde todavía no tenían electricidad, y el manejo de las insulinas se había convertido en un reto, y teníamos que buscar maneras alternas (de manejo de medicamentos y cuidado)”, relató la farmacéutica.

En medio de la crisis tras la tormenta, VitaCare fue una de las entidades que se lanzó a las comunidades con endocrinólogos, médicos especialistas y una farmacia móvil para atender las necesidades de pacientes, un proceso que sirvió para recopilar lecciones.

“Surgió una necesidad real de garantizar que somos resilientes, tanto para poder atender pacientes en nuestras facilidades como para tener un plan de acción con recursos de salir al otro día a poder proveer cuidado a nuestros pacientes”, relató.

Desde el punto de vista de farmacia, por ejemplo, explicó que antes se hablaba de que un paciente debía tener suplido de medicamentos para dos semanas. “Probamos que (el suplido) tiene que ser para un mes”, apuntó.

Pero las lecciones no solo fueron para los proveedores de servicios, sino también para los propios pacientes. De acuerdo con Padilla, luego de la experiencia del huracán, la APD ha registrado un aumento de personas con diabetes, así como los familiares o cuidadores de estos, interesados en aprender más sobre la enfermedad y entenderla mejor.

“Muchos de ellos (pacientes y familiares) también se dieron cuenta de esa necesidad que tenían de orientarse mejor, de buscar más ayuda”, sostuvo, al tiempo que recordó a las personas que la APD ofrece servicios gratuitos.

Respecto a nutrición, se desarrolló “MiPlato para el manejo de la diabetes”, en alianza con la Comisión de Alimentación y Nutrición de Puerto Rico, que busca ayudar a los pacientes diabéticos a prepararse de una manera eficaz en términos de alimentación ante una emergencia, especialmente en la selección adecuada de alimentos no perecederos.

“Lo que queremos es que estén lo más educados posible para que hagan una buena selección de alimentos con tiempo”, explicó la licenciada Dennise Miner, nutricionista y especialista en diabetes.