Mamografía 3D o tomosíntesis: excelente herramienta para la detección

La radióloga Eva Cruz Jove aborda los adelantos tecnológicos que permiten una mejor detección de cáncer del seno.

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La mamografía digital hace unos años revolucionó tecnológicamente el campo de imágenes de la mujer y demostró aumentar la detección de cáncer del seno en pacientes jóvenes y pacientes con senos densos.

La Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, en inglés) aprobó la mamografía 3D, conocida como tomosíntesis hace unos años.  Esta es la evolución de la mamografía digital en la que el tubo de Rayos X se mueve en un arco limitado para tomar múltiples exposiciones e imágenes con tal detalle que se puede ver el seno en planos milimétricos y así poder ver a través del tejido mamario.  El estudio se efectúa al mismo tiempo que la mamografía 2D digital, bajo la misma compresión y en segundos.

Las imágenes preservan la alta resolución de la mamografía digital, pero nos deja ver entre los tejidos mamarios, disminuyendo la posibilidad que una lesión no sea vista. También puede ayudar a diferenciar tejidos en el seno que pueden simular lesiones no reales. Uno de los mayores beneficios de esta nueva modalidad es poder encontrar lesiones ocultas muy pequeñas dentro del tejido fibroglandular y diferenciar si una lesión es real o representa  una suma de muchos tejidos. El poder ver entre el tejido mamario en intervalos de 1 mm nos permite, como radiólogos, ser más certeros en nuestro diagnóstico.

Los estudios indican que esta modalidad, en conjunto con la mamografía digital, mejora el diagnóstico y aumenta el porcentaje de detección temprana de cáncer de mama en todo tipo de senos. La tomosíntesis es una herramienta poderosa, útil tanto para cernimiento o rutina, como para evaluación más profunda en pacientes con senos complejos y densos.  Es una alternativa cuando tenemos hallazgos inconclusos y para resolver dilemas de diagnóstico. También es para pacientes que no pueden efectuarse una Resonancia Magnética del Seno.