Más allá del estilo, la seguridad es prioridad

Estas mascarillas cuentan con filtro PM2.5 para mayor protección

Al cumplirse un año del comienzo de la pandemia y más allá del estilo, la seguridad sigue siendo el elemento principal de las Mascarillas Carrazana, por lo que todas y cada una de éstas cuentan con cinco (5) capas de protección que se van incluyendo en el proceso de confección, siendo una de estas, un filtro PM2.5 removible.

El proceso por el que pasan todas y cada una de la Mascarillas Carrazana, comienza aplicándole vapor al material principal. Luego, se coloca el pedazo de sellador quirúrgico, también, aplicándole calor. Después, la mascarilla se forra con algodón, siendo ésta la tercera capa. El bolsillo para el filtro, es la cuarta, siendo dicha almohadilla, la quinta capa de seguridad.

El filtro PM2.5 impiden la entrada de partículas peligrosas que se encuentran en el aire. Estas almohadillas de carbono activado son removibles y fáciles de desinfectar con alcohol; pueden utilizarse varias veces, aunque se recomienda que se cambien cuando superan las 140 horas de uso o seis meses, si su uso ha sido medianamente regular. Al mismo tiempo, la mascarilla como tal, puede lavarse a mano, simplemente con agua y jabón.

“No todas las mascarillas de textil son iguales. Las nuestras, aparte del atractivo de su estilo, colores, motivos, etc., centra su propósito en ser realmente un escudo contra el virus del Covid-19, en proteger la salud de todos. De esta forma, podemos asegurar que las Mascarillas Carrazana se fabrican con todos los requerimientos de seguridad de las más reconocidas instituciones médicas del mundo. Y vamos más allá añadiéndole capas y vapor para un sellado que garantiza una mejor protección”, asegura el reconocido diseñador de estas piezas, Marcos Carrazana, un empresario puertorriqueño quien, al surgir la pandemia se propuso mantener su taller de trabajo abierto, utilizando sus recursos humanos y materiales para diseñar y confeccionar piezas hermosas pero, sobre todo, que ofrecieran tranquilidad a quienes las llevaran.

Tal y como han aconsejado las instituciones médicas de mayor renombre en el mundo, aún con la llegada y aplicación de la vacuna contra el COVID-19, el uso de la mascarilla sigue siendo la principal arma contra el mortal virus. La campaña y consigna, alrededor del mundo, es continuar, por tiempo indefinido, utilizando este complemento, pues las autoridades sanitarias aún no se tienen suficiente evidencia como para afirmar que dicha inmunización es un escudo definitivo para protegernos y proteger a nuestros seres queridos.