Aunque no me lo pregunten: soy cuidador

Por: Astrid E. Santiago Orria, PhD, MPHE, MSW

Cualquiera de nosotros en algún momento, y aunque no me lo pregunten, seremos  cuidadores.  ¿Qué significa cuidar? Según la Real Academia Española cuidar significa asistir, guardar, conservar, mirar por la propia salud y vivir con advertencia respecto de algo.

Ahora bien, definir el rol de cuidador puede resultar un proceso un poco más complejo que una definición de diccionario. Esto porque en la actualidad un cuidador puede ser  la pareja, los hijos, los padres, así como los adultos mayores.

Ser cuidador es una persona que posee múltiples roles en su diario vivir donde su jornada de trabajo es amplia y va desde laborar en un empleo asalariado como ser vigilante nocturno de su hogar, empleado doméstico de su propia casa,  y sin paga, y ser cuidador.

De hecho, el título de cuidador muy pocas veces se dice y pocas veces se preguntan porque la gente está acostumbrada a cuidar como acto obligatorio. Cuando se solicitan servicios o hasta empleo no se contempla en los formularios.

Ahora bien, ¿qué pasaría si me dicen que desde hoy soy cuidador? ¿Qué debo hacer?

1.Reconoce e identifíquese como cuidador. Aunque tal vez como cuidador no lo veas, ese es un título de nobleza que no hay dinero en el mundo que lo pague.

2. Cuestiona tu presente y prepárate para el futuro. Conoce sobre el estado de salud de la persona que cuidas, ten accesible los nombres de los médicos que visita y verifica que quien cuida, tenga sus documentos al día. Entre estos su certificado de nacimiento,  poder duradero y directrices anticipadas.

  • Identifica y escribe una lista de todos los familiares que tendrán a su cargo el cuidado del adulto mayor y los recursos en la comunidad (gratis y pagando) que pudieran utilizar.
  • Conoce y practica acciones asociadas con lo espiritual, afectivo y manejo de emociones para cuando estés frente a la persona que cuida estés siempre en control.
  • Identifica y enfrenta tus miedos, busca ayuda para ello.
  • Participa en talleres o charlas educativas.
  • Cuídate como cuidador y toma tiempo para ti.

Para ser un cuidador debes buscar alternativas que te permitan mantener el equilibrio en tu diario vivir. No tengas miedo de decirle a los demás que parte de lo que eres es ser cuidador. Además recuerda que ya sea porque lo decidiste o porque el universo te puso esa encomienda, no olvides preservar la dignidad de quien cuidas.  Como cuidador no trates de proyectar en tu cuidado solo tus ideales y pensamientos, reconoce que la persona a quien usted cuida es un ser humano.

La autora es educadora en salud comunal, trabajadora social, gerontóloga, coach organizacional y profesora universitaria. Para más información puede escribir a [email protected]

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