Si estás teniendo dolor de espalda constante, podrías estar demasiado estresado

Aproximadamente el 80% de los adultos experimentará dolor de espalda en su vida

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En los últimos meses las tensiones han incrementado y con ello, el dolor de espalda se ha vuelto algo más común. Aunque el malestar usualmente no es peligroso y desaparece adoptando las medidas adecuadas, este puede interferir con ciertas actividades del día.

De acuerdo con el UT Southwestern Medical Center, aproximadamente el 80% de los adultos experimentará dolor de espalda en su vida, por lo que es importante poder identificar la gravedad de los síntomas y realizar un seguimiento de la duración del dolor.

Existen muchos factores de riesgo para el dolor de espalda como el envejecimiento o la genética. Sin embargo, las condiciones de trabajo también influyen en esto.

Cuando pasas horas sentado, tu espalda sufre las consecuencias. Lo mismo sucede si tu trabajo requiere un esfuerzo físico extra como cargar pesos pesados o estar parado mucho tiempo.

El estrés puede provocar dolor de espalda. Mientras que algunas personas manifiestan estrés en sus mentes, atravesando diferentes problemas y posibles soluciones, otras lo manifiestan físicamente. Esta reacción física puede pasar desapercibida pero es lo suficientemente significativa como para causar dolor.

De acuerdo con especialista de The Physio Company, cuando el estrés se manifiesta físicamente, nos hace tensar nuestros músculos, particularmente los músculos que rodean nuestros hombros y nuestra columna vertebral. Es la tensión de estos músculos de la espalda baja lo que nos hace experimentar dolor, y se conoce como síndrome de miositis por tensión.

El mayor problema con este síndrome es que puede comenzar fácilmente con un patrón cíclico de dolor.

Aquellos que están estresados se sentirán adoloridos, lo que afecta su estado de ánimo y los hace menos activos. Esto no solo afecta tu día a día ya que el movimiento reducido también hace que sus músculos se debiliten y se tensen aún más, lo que provoca más dolor.

Además, la preocupación por el dolor puede provocar más estrés, lo que resulta en más dolor.

La buena noticia es que tiene solución y no requiere ningún tratamiento costoso o intervención quirúrgica como podrías pensar.

Físicamente, un especialista puede ayudarte a aflojar los músculos afectados, utilizando una combinación de estiramientos o masajes y otras rutinas de ejercicio físico, como caminar.

Los factores emocionales también deben ser tratados para liberarte del estrés y evitar que este signa causando estragos. Son tiempos difíciles pero debes aprender a canalizar tus emociones y pensamientos. Es importante que tomes descansos durante tu jornada laboral y que moderes la cantidad de noticias o redes sociales que consumes al día para que no te abrumes de más. Trata de hacer ejercicios de meditación para controlar tu respiración y liberarte de toda esa tensión mental.

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