Mejores tratamientos, para quienes pueden pagarlos

El último reporte de la OMS estimó en 2018 un total de 18.1 millones de nuevos casos de cáncer

Hay múltiples campañas e iniciativas. Se corre por la detección del cáncer de seno, se recogen fondos para prevenirlo. Se exhorta a tomar medidas para evitar cáncer en el cuello uterino, la próstata. Artículos virales donde dicen que casi todo da cáncer: desde las salchichas hasta los refrescos.

Pero la gran verdad es que los casos aumentan. El último reporte de la OMS estimó en 2018 un total de 18.1 millones de nuevos casos, con 9.6 millones de muertes. Una de 11 mujeres murió por la enfermedad y aquellos que sobreviven 5 años después son 43.8 millones de personas. Pero ¿cómo es posible que de los nuevos casos muera la mitad de los pacientes?

La OMS estima, sobre todo, el contexto en el que los pacientes se mueven, a pesar de los avances tecnológicos y científicos para tratarlo. Y de estos últimos hay varios, pero no son suficientes a la hora de luchar en el ambiente del paciente, generalmente vedado a los tratamientos, en países de desarrollo.

TE PUEDE INTERESAR:

“Con el cáncer hay dos temas importantes: uno, se llama la incidencia. Cada vez hay más cáncer y todos los años seguirá creciendo exponencialmente. Para 2030 esperamos tener duplicada esta población, porque la expectativa del tiempo de vida es muy superior. Otro factor es la prevalencia, donde cada vez la gente se está muriendo menos de cáncer hasta que este sea una enfermedad crónica. La expectativa de vida del año pasado fueron 45 millones de pacientes con cáncer. Murieron 23 y quedaron 18 millones vivos. Es decir, cada vez tendremos más pacientes sobrevivientes del cáncer, pero si no se tratan con la tecnología adecuada, tendrán secuelas peores que la enfermedad” , explica a Metro el oncólogo Jorge Morales.

“Hemos visto innovaciones en el tema genético, en el que se pueden eliminar las cadenas genéticas del cáncer. Con el retinoblastoma, que es genético, con inseminación se puede seleccionar el lóbulo contaminado y eso bloquea la cadena. Ahora, con esto funciona la medicina predictiva, no preventiva. No trataremos un hígado enfermo, sino cómo no enfermarlo. A nivel de cáncer, de acuerdo con el estudio genómico pueden detectar qué cáncer va a sufrir y que no se desarrolle. También, en la inmunoterapia se ha prevenido la angiogénesis, que evita que el tumor se irrigue, así como medicamentos que evitan la metástasis. Y en tecnología hay avances en diagnósticos tempranos, como las biopsias líquidas y los marcadores tumorales, que predicen un cáncer indetectable por otros métodos.

A su vez, se ha avanzado en la seguridad quirúrgica y en radioterapia hay equipo de protones para evitar daño en órganos alternos. Pero en muchos países esto no se puede ver por las limitantes del sistema de salud”, recalca Morales. Y en esto coincide con la OMS: al tener barreras en los tratamientos, muchos pacientes son víctimas de un sistema de salud que no los atiende como debería.

Entonces ¿de qué sirven las campañas preventivas? “El cáncer es una lotería, independientemente de los buenos hábitos que se tengan. Creo que más que campañas de diagnóstico temprano, cuando estamos con estudios genéticos predictivos, hay que enfocarse en el acceso a los tratamientos oportunos y adecuados”, expresa el especialista.

Sally Cowal, vicepresidente senior de Control Global de Cáncer, en la Sociedad Americana del Cáncer, difiere con la idea de la ruleta: “Con todo respeto, no estoy de acuerdo. Podemos hacer siempre algo, aunque se vea difícil. Evitar el alcohol, el tabaco y una dieta saludable y hacer ejercicio ayudan mucho, así como otros buenos hábitos ayudan mucho”.

“Creemos que el cáncer solo afecta a gente de países ricos, pero el 65 por ciento de los casos y también las muertes están en países en vía de desarrollo. Tenemos que hablar de esto, y que la gente prevenga y tenga maneras de detectarlo tempranamente”, concluye la activista.