Vital el diagnóstico temprano para los tratamientos de artritis reumatoide

Hay que enfrentar la enfermedad y tratarla agresivamente porque es muy destructiva

Diagnosticar artritis reumatoide suele ser difícil según indican los Institutos Nacionales de la Salud (NIH, en inglés), ya que no hay pruebas específicas para determinar la enfermedad, los síntomas pueden ser similares a los de otras enfermedades de las articulaciones, o porque puede pasar tiempo en lo que se presenta un cuadro completo de los síntomas.

Para el reumatólogo, Radamés Sierra Zorita, con más de 30 años en la práctica clínica “el diagnóstico de artritis reumatoide es crítico. Antes los criterios eran rígidos, y esto impedía dar con un diagnóstico temprano. Ahora hay unos criterios nuevos para llegar a un diagnóstico más temprano de la condición, para así empezar a tratar al paciente más agresivamente”. Los nuevos criterios son el historial, un examen físico, duración de la enfermedad, las pruebas de laboratorio para detectar o descartar anemia, factor reumatoide positivo, anticuerpos antisépticos cíclicos citrulinados (anti CCP-Ab) y proteína C reactiva y las radiografías o imágenes por ultrasonido.

Lograr un diagnóstico certero requiere tiempo con el “paciente” y la asistencia de profesionales con experiencia en identificar y manejar adecuadamente esta afección. Para Sierra, el examen físico es crucial porque a través de él se puede observar si hay varias articulaciones afectadas. “Con esto llegas al diagnóstico. La idea es capturar más pacientes y, al capturarlos, tener la excusa de darles medicamentos remitivos que apaguen la enfermedad. La artritis reumatoide no remite espontáneamente; es bien raro que eso ocurra”, aclara el especialista.

Una vez obtengas el diagnóstico debes comprender que la enfermedad, es de larga duración y sus cuidados y tu relación con el especialista, también. Hay que enfrentar la enfermedad y tratarla agresivamente porque es muy destructiva. Las citas con el reumatólogo normalmente son de cada dos a seis meses. Asiste a todas y cumple con las indicaciones médicas. Cualquier duda que tengas respecto a la enfermedad, consulta a tu proveedor de salud.